Desarrollar las habilidades del pensamiento más allá de la memorización y fortalecer el pensamiento eficaz es uno de los principales objetivos de la metodología thinking-based learning (TBS) o Aprendizaje Basado en el Pensamiento.
Enseñar a contextualizar, a analizar, a argumentar y a convertir información en conocimiento: ese es el objetivo de algo llamado thinking-based learning o Aprendizaje Basado en el Pensamiento (TBL), un modelo de aprendizaje que por más de 30 años, el profesor estadounidense Robert J. Swartz, ha intentado promover por todo el mundo.
Este modelo busca trabajar las habilidades del pensamiento más allá de la simple memorización, logrando así, un desarrollo de pensamiento eficaz.
Como metodología, este tipo de aprendizaje se orienta hacia la
construcción de habilidades (como la formulación de hipótesis) que
permitan al estudiante, aprender a pensar de forma crítica, analítica y creativa.
Pero no se trata simplemente de enseñar a “pensar con más ganas”, dice
Swartz, significa enseñar de forma deliberada y explícita lo que son los
procedimientos y comportamientos mentales y cómo aplicarlos.
“Requiere esfuerzo y capacidad por parte tanto de los alumnos como de los profesores, porque aunque lo ideal es que pensar de forma eficiente sea una operación o un comportamiento automotivado, casi intuitivo, solo llega a serlo a base de aplicación, enseñanza y reflexión repetida, consciente, esforzada y continuada”, dice el pedagogo.
Componentes del TBL:
En su libro Cómo desarrollar en los
alumnos las competencias del siglo XXI, Swartz señala las tres cosas que
componen esta metodología de aprendizaje:
Las destrezas del pensamiento: emplear procedimientos reflexivos específico y apropiados para un ejercicio de pensamiento determinado.
Los hábitos de la mente: conducir esos procedimientos para dar lugar a conductas de reflexión amplias y productivas relacionadas con el hecho de pensar.
La metacognición: realizar estas dos cosas basándonos en la valoración que hacemos de lo que se nos pide y de nuestro plan para llevarlo a cabo.
Y ¿cómo surgió el modelo TBL? Swartz cuenta la siguiente historia:
“En 1976 un amigo profesor de Historia de Secundaria en Boston me invitó a su clase. Dio a los estudiantes dos historias diferentes, las confrontaron y les dijo: ‘Cómo podemos averiguar cuál debemos creer’. Eso cambió mi vida por completo. Porque la forma en que aprendí Historia fue el profesor diciéndonos qué era. Pero estos niños estaban aprendiendo a cómo decidir si lo que estaban leyendo era algo que debían aceptar como veraz y fiable. Era genial porque se podía aplicar a todo. Pensé que todos los profesores del mundo debían ver esto. Y decidí dar conferencias”.
Los 5 beneficios del Aprendizaje Basado en el Pensamiento
1. Contexto real
La
primera es que a través de este modelo los estudiantes pueden aprender
por medio de la exploración de contextos reales, esto significa mirar
alrededor, interpretar el entorno y aprender haciendo, lo que garantiza
una adquisición de conocimiento práctico y no puramente teórico.
2. Buscar y contrastar
La
segunda ventaja es que el estudiante puede aprender a buscar y
contrastar información, especialmente en un contexto digital que ofrece
todo tipo de información (buena y mala). Desarrollar la forma de pensar
de los estudiantes, significa entonces, formar estudiantes en la
búsqueda eficaz de la información y enseñarles a contrastar la veracidad
de ésta misma.
3. Razonamiento, reflexión y toma de decisiones
Los
estudiantes pueden analizar un problema determinado, comparar y evaluar
consecuencias para después tomar decisiones que les permitan alcanzar
objetivos previamente definidos en la elaboración de un proyecto.
4. Argumentación y comunicación
El
TBL se combina muy bien con el trabajo cooperativo y esto permite el
fortalecimiento de habilidades como la escucha, el autoconocimiento, la
verbalización y la definición de roles dentro de un equipo de trabajo.
5. Conceptualización e innovación
El
thinking based learning potencia en el alumno la capacidad para
detectar problemas, conceptualizar ideas y buscar soluciones creativas
dentro y fuera de la sala de clase.
¿El resultado del TBL?
Alumnos que aprenden destrezas de pensamiento para toda la vida y
logran entender el contenido de las materias que estudian de manera más
enriquecedora y profunda. Además de desarrollar habilidades que serán
fundamentales en el curso de su vida.
Enlace



No hay comentarios:
Publicar un comentario